Breve reseña histórica.
El arma de Comunicaciones, creada el 26 de octubre de 1944, tiene
como antecedente la historia misma de la Guerra y su valor fue
reconocido por los grandes conductores militares. Edecanes, Oficiales
de Órdenes y Chasquis fueron utilizados para la transmisión
de órdenes, entrega de mensajes, correos de campaña
y traslado de partes de batalla. Es así que sin ser todavía
un arma tuvo el honor de participar en todas las acciones de guerra
de la patria, aportando su cuota de sangre y dolor desde las campañas
libertadoras hasta el Conflicto del Atlántico Sur.
Hoy la importancia de las comunicaciones adquiere un valor superlativo,
no se concibe un campo de batalla sin seguros, flexibles y rápidos
sistemas de telecomunicaciones donde la información y el
conocimiento se convierten en un recurso crucial.
Organización y funciones.
El arma de comunicaciones está organizada, equipada e
instruida para proporcionar apoyo de combate de comunicaciones,
facilitando la conducción de los elementos propios y dificultando
la conducción enemiga en cualquier tiempo y lugar mediante:
El establecimiento, operación y mantenimiento de sistemas
de comunicaciones, que permitan la transmisión de todo
tipo de información.
La protección de todos los sistemas de la fuerza, que
recurran a emisiones electroópticas, acústicas y
electromagnéticas de la acción de guerra electrónica
enemiga.
La ejecución de operaciones electrónicas que permitan
la obtención de información del enemigo y que afecten
su conducción.
La elaboración de órdenes, procedimientos y normas
que permitan el funcionamiento coordinado para la explotación
del espectro electromagnético por parte de los sistemas
de comunicaciones, sistemas de armas, operaciones MAE CME y toda
otra forma de comunicación especial.