CIRUJANO MAYOR "Dr. COSME ARGERICH".
Nació en Buenos Aires, el 26 de septiembre de 1758, siendo
sus padres el coronel don Francisco Argerich y doña María
Josefa del Castillo. De muy corta edad fue enviado a España,
siguiendo la carrera de medicina en Barcelona, doctorándose
después de seguir los cursos con destacadas calificaciones
en 1783.
En el año 1800 fue designado por el Dr. Miguel O´Gorman,
catedrático de la Escuela de Medicina de reciente creación,
siendo el alma y cerebro de la misma.
En 1806 y 1807 prestó servicios profesionales y también
militares en el rechazo de las tropas inglesas, por su intervención
en la Reconquista fue nombrado cirujano del 2º Escuadrón
de Húsares.
En 1813, por la Asamblea General Constituyente, a indicación
de la misma, presentó las modificaciones precisas para
transformar esta institución en otra de urgente necesidad
que se llamaría Instituto Médico Militar,
y cuya creación se registró el 13 de marzo de 1813.
El Instituto Médico Militar fue la primera creación
de orden Educaciónal superior debido a las autoridades argentinas
y dirigidas por un argentino. Señala la transición
entre el Protomedicato Colonial y el Departamento de Medicina
fundado al erigirse la Universidad de Buenos Aires en 1821.
El reglamento ideado por Argerich y los profesores del instituto
asimila a los cirujanos a las jerarquías militares y les
concede uso de uniforme, solucionando la necesidad urgente de
los ejércitos de cirujanos; en 1814, proyectó un
reglamento de medicina militar con Francisco de Paula Rivero y
Agustín E. Fabre, que incluyó en su articulado la
escala jerárquica de la sanidad castrense y los sueldos
respectivos. En 1818, retomó la iniciativa para completarla,
y elevó al gobierno un plan de estudios y el reglamento
para el gobierno del instituto médico.
Desempeñando este puesto, víctima de un ataque,
falleció en Buenos Aires, el 14 de febrero de 1820, siendo
depositados sus restos en el templo de San Francisco, de donde
fueron exhumados tres años después para ser trasladados
al cementerio de la Recoleta. El doctor Pedro Rojas, uno de sus
discípulos, pronunció en la ceremonia un elocuente
discurso, destacando su dulce carácter, su espíritu
inquieto, vehemente, de extremado amor propio.
Recuerdan su nombre en la ciudad de Buenos Aires una calle, un
hospital municipal y el Hospital Militar Central, por haber sido
este cirujano mayor. El primer director de Sanidad Militar de
los ejércitos de la independencia y director del Instituto
Médico Militar. Se lo considera además, el primer
organizador de la Sanidad Militar en nuestro país.